El Taller de Filosofía budista organizado por la Escuela de Filosofía Nueva Acrópolis en Almería continuó con un diálogo. Esta segunda parte estuvo moderada por Jesús Márquez, director e instructor del centro. Realizó una apertura para el diálogo partiendo del llamado Canon Pali Tripitaka (Tres cestas):
- Sutta Pitaka (Libro de las Enseñanzas)
- Vinaya Pitaka (Libro de los Preceptos de Oro)
- Abhidhamma Pitaka (Libro de la Psicología y la Filosofía)

La causa del dolor
El dolor o insatisfacción (Dukha) es una fuente de conocimiento. ¿Cuál es la causa del dolor? Que el ser humano toma lo perecedero, lo que está destinado a desaparecer, por imperecedero. De ahí surgen los apegos y la identificación con las cosas. Cuando las cosas desaparecen surge el dolor.

Desaparición del dolor
La desaparición del dolor está en buscar y encontrar lo imperecedero en cada uno. Buda propone el Noble Óctuple Sendero. Busca elevar conciencia. La actividad continuó con un diálogo entre los participantes.
Los dolores suponen una pérdida de tiempo, vivir una y otra vez la misma circunstancia en la mente. La mente interpreta lo que pasa, no ve lo que pasa. Una idea lo cambia todo: las circunstancias varían según la idea que se tiene de las circunstancias. Desidentificarse de las formas culturales y sociales. Tomar distancia, sin invalidarlas. Hay otras formas. No enfrentar, sino complementar, o sea, tener espíritu ecléctico. ¿Qué hemos elegido realmente de todas esas formas? Nos llenamos de lo que hemos pensado, sentido y actuado. Se requiere observar los pequeños detalles de todo ello.
Y para terminar se recordó que conviene prestar atención a dos detalles importantes:
- La importancia de los límites: qué cosas nos permitimos y hasta dónde. Salir un poco del propio yo.
- Ensuciar y desordenar es muy fácil. La limpieza es más difícil.

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