Actividades en directo: «Los símbolos hablan»

LOS SÍMBOLOS HABLAN: GANESHA y USHABTI de KHAMOUASET 

Segunda sesión del ciclo titulado: «Los símbolos hablan». Las profesoras Laura Fernández y Yolanda García se encargaron de impartir esta actividad en directo.

Ganesha es el dios hindú con cabeza de elefante, dios de la Sabiduría, de la prudencia y de la política, equivalente al egipcio Thot-Hermes, o al Jano de los latinos. Es hermano de Kârttikeya e hijo de Siva y Parvâtî. Según una tradición, después de haberse ungido la diosa con distintos ungüentos y esencias aromáticas, ésta se bañó en las aguas del Ganges, que arrastraron los ungüentos hasta su desembocadura, momento en que fueron engullidos por Malini, diosa con cabeza de elefante. Esta dio a luz un niño con cuatro brazos y cinco cabezas de elefante. Ganga (el Ganges) lo tomó como hijo adoptivo, pero Siva declaró que era hijo de Parvâtî; redujo sus cinco cabezas a una y lo sentó en el trono Añjanagiri como «apartador de obstáculos». Estos datos están tomados del canto XVIII del Haracharita por Jayadratha, natural de Cachemira, en el siglo XIII, quien afirma haber compuesto su obra inspirándose en fuentes antiguas.

Ganesha a nivel popular se le relaciona con la prosperidad y por ello se encuentra en multitud de lugares en la India.

Colocan su imagen en todos los templos, en las calles, en las grandes carreteras y en las grandes llanuras al pie de algún árbol para que las personas de todos los rangos puedan invocarle antes de realizar cualquier negocio y los viajeros le adoren antes de comenzar un viaje.

Se escogen  las características del animal para hablar de  la Sabiduría.

El Ushatbi de Khamouaset es una pieza egipcia, que data de la Dinastía XIX (1290 – 1224 a.C.). Actualmente, la reproducción original se encuentra en el museo del Louvre.

Khamouaset fue hijo del gran Ramses II con su segunda mujer, Isisnofret. Era heredero al trono y probablemente el hijo predilecto de su padre, pero no llego a reinar porque murió antes que su padre. Durante su vida, fue un gran erudito y amante de los textos antiguos, muy dedicado a la reconstrucción de monumentos antiguos, como la necrópolis o la pirámide de Unas.

Esta pieza representa un Ushatbi, es decir, una figura funeraria o ayudante del difunto en el más allá. Los egipcios contemplaban la muerte como una continuación de la vida, estando ambas relacionadas, como dos caras de la misma moneda. Por eso, esta cultura daba gran importancia a la preparación para este tránsito y el ushatbi tenía una función importante en ello.

La idea de este símbolo era recordar al difunto sus principios más elevados en la muerte y de esta manera le asistía. En sus manos sostiene el nudo de Isis, el nudo que une todos los corazones, y la columna de la estabilidad, elemento unificador de la personalidad del ser humano. En su cuello tiene un colgante de la Llave de la Vida. Todos ellos símbolos de la vida eterna, de la vida una y de la comunión del ser humano con el Universo.

Author: Bilbao

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