Simone Weil: la autenticidad de pensar y vivir, conferencia del profesor Antonio Burgos en la Escuela de Filosofía Nueva Acrópolis en Almería. Simone Weil parece estar de moda. Una filósofa incondicional a la verdad, cuyo único temor parece ser la posibilidad de engañarse a sí misma. No se considera autora, sino la canalizadora de ideas útiles para los demás.
Simone Weil vivió entre 1909 y 1943, treinta y cuatro años, pues. Esencialmente filósofa, aunque no le gustaban las etiquetas. De familia judía, es educada de forma agnóstica. Desde niña se preocupa por la humanidad. A los cuatro años decide dejar de comer chocolate porque los soldados en la Guerra no pueden comerlo. Sufre una crisis en la adolescencia, filosófica: a los catorce años piensa en la muerte, no se cree con valor, con facultades naturales. Pero cree que cualquiera puede acceder al conocimiento aún sin tener facultades. El ser humano puede comprender si presta atención a las cosas. Se requiere concentración.
Filosofía
La Filosofía ayuda al hombre a mirar donde debe. Tras su crisis parece dirigirse a la mística. El pensamiento siempre se equivoca. ¿Intuición filosófica? Se requiere comprender. La mente interpreta, no comprende. Desde la Revolución Francesa, necesaria para introducir cambios sociales, filosóficamente lleva a la mera especulación. Para Weil, la filosofía es un cambio de toda el alma. Tener conocimientos y no ponerlos en práctica es una pérdida de tiempo. Sólo hay una Filosofía: búsqueda de la verdad. Las verdades son pocas y ya están expresadas. Hay que volver a hablar de ellas para comprenderlas y adaptarlas a cada época. No existe el progreso filosófico. La Filosofía no requiere un vocabulario especial y no es patrimonio de ninguna academia o escuela. Una colectividad no piensa, piensa el individuo.
El filósofo es el que tiene buenas preguntas. Recomienda llevar un diario para escribir las propias reflexiones. Una de sus obras más conocidas está escrita en forma de diario, Cuadernos.
Naturaleza y vida
Son manifestación de lo divino. El mundo está porque la Divinidad se ausenta. El hombre busca la Divinidad, la Verdad. Está perdido y busca la Patria Celeste. Pero no hace falta ser un genio para comprender la verdad, todos pueden comprenderla, si se cumplen ciertas condiciones: desear la verdad, atender sin prisa. Weil habla del misterio de la atención. El objetivo de la educación debe ser desarrollar la atención. La recompensa de la atención: la mayor inspiración. Y el gran problema del hombre: la desgracia (heridas del alma por injusticias, la mentira, la fealdad).

Arte
Es expresión de la Divinidad. No requiere explicaciones. No es un lujo, es una expresión del espíritu humano. La sociedad necesita arte, necesita la percepción de la belleza por parte del individuo. El Arte es fruto de las almas despiertas. El pueblo necesita Arte, que es una forma de pedagogía.
Política
Es una Ciencia y un Arte para hacer de todos los hombres filósofos. Es una herramienta para que los hombres despierten. Se requieren hombres buenos. Simone Weil quería prohibir los partidos y la propaganda (política y comercial) para no manipular. El desarraigo es una forma de manipular. Votar a alguien conocido. Niega los derechos humanos; habla de los deberes humanos. Escribe el libro Preludio de una declaración de los deberes humanos. El trabajo es una necesidad para desarrollarse y crecer. Si se trabaja sólo por sobrevivir se es un esclavo.
Ciencia
Dice que se ha convertido en Magia Negra, fuerza la Naturaleza y no comprende, quiere dominarla (técnica). Buscar la verdad en todos los niveles.

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