El ser humano de manera natural siente curiosidad por saber qué le deparará el futuro. En Ciudad Lineal hemos dedicado una tarde a reflexionar acerca de si está escrito el destino, si se puede cambiar, y en qué medida depende de nuestras propias acciones.
¿Cómo nos enfrentamos al futuro? ¿Con pasividad y resignación, con la esperanza ingenua de que nos lo pinten de rosa, o con espíritu de investigación? ¿Por qué queremos conocerlo con anticipación? ¿Buscamos que alguien nos asegure que va a ser bueno? ¿Y si fuésemos nosotros los únicos que podemos hacerlo bueno, y vivirlo bien?
Muchas preguntas que dieron lugar a muchas respuestas, en un gran ambiente de diálogo y participación.
