Visita a la Geoda de Pulpí

En nuestro recorrido por zonas importantes de la Provincia de Almería hemos querido penetrar en un lugar privilegiado del Planeta Tierra, y que se encuentra muy cerca de los almerienses. Se trata de la Geoda de Pulpí, localizada dentro de la “Mina Rica”, situada en la barriada del Pilar de Jaravia. Pertenece al municipio de Pulpí.

Geoda gigante de Pulpí

Minería en el Levante Almeriense

Está situada en las faldas de la Sierra del Aguilón y aún se pueden observar las antiguas instalaciones que usaban los mineros para la explotación de la mina. En el Levante almeriense se buscaban yacimientos de metales, en concreto, hierro, plomo y plata. Este lugar empezó a explotarse en época romana, y esta mina comenzó su explotación a mediados del siglo XIX. En la década de los años sesenta (siglo XX) la mina cerró definitivamente.

Fue descubierta en diciembre del 1999 por miembros del” Grupo Mineralogista de Madrid”, en esta mina abandonada, la cavidad de siderita. Su interior estaba cubierta de enormes cristales de yeso que se proyectaban desde todas las direcciones: suelo, techo y paredes.

La Geoda de Pulpí

La Geoda gigante de Pulpí, es excepcional por su tamaño, la más grande de Europa, y además porque se puede visitar. Esta visita nos ha dado la posibilidad de conocer los misterios que suceden en las entrañas de la Tierra, y algunas de sus transformaciones que se producen, a través de millones de años, en sus estructuras.

Mina de yeso

El guía que nos acompaño, un geólogo experimentado, nos explicó de manera clara y entusiasta, los secretos ocultos de esta mina horadada totalmente con el esfuerzo de los mineros que la trabajaron.

Pasamos por galerías llamadas “Quién Tal Pensara” y “Por Si Acaso”. Allí hay todavía restos de utensilios dejados por los mineros utilizados en sus trabajos diarios, objetos personales como: cigarrillos, alpargatas, botellas, etc. También había “rayitas” en las paredes, pues  eran las cuentas de los mineros de los vagones que iban transportando a lo largo del día.

 

Visita geoda de Pulpí

Continuamos el recorrido por diversos rincones de la mina contemplando algunas geodas de diverso tamaños como “la Geoda Partida”, “la Geoda de la Galería de las Colas de Golondrina”, “la Geoda del Tajo Rico”; también vimos pozos, la “gatera”, la “Sala de la Catedral” con una enorme “llave minera”, etc., hasta llegar a una pequeña sala en donde apagamos todas las luces, y el guía encendió una luz negra ultravioleta. De repente comenzaron a brillar minerales luminiscentes, por todas partes, de colores rojos, dorados, verdes, azules… Ante semejante espectáculo, surgieron en nuestros pensamientos posibilidades que antes no estaban: ¡Cuantas cosas existirán en la Naturaleza, en el Cosmos, en todo lo que nos rodea, que nuestros ojos físicos no ven! ¿Podría ser que el hombre tenga cualidades o facultades por desarrollar que aún desconocemos y que nos permitiera tener otro tipo de visión?

Cada vez más, íbamos penetrando en el interior de la tierra, hasta llegar al lugar más fascinante de la mina, era la antesala de la Geoda.

Composición y formación

Los cristales de la Geoda son sulfato de calcio, comúnmente conocido como yeso. Más concretamente, está compuesta por cristales extraordinariamente transparentes de selenita, una variedad del yeso. La Geoda de Pulpí ocupa una cavidad de 8 metros de largo, por 1,8 de ancho y 1,7 de alto; su forma es ovalada, y está situada a una profundidad de 60 metros, coincidiendo con el nivel del mar.

Visita geoda Pulpí. La catedral

Es un proceso lento que comenzó hace miles de años. Los orígenes de la formación de la Geoda de Pulpí, se inició con una fractura en la roca que fue rellenándose con agua caliente de origen volcánico. Este agua, con el transcurrir de los años, contados en tiempo geológico, se fue (muy lentamente) enfriando. Después, los gases contenidos en su interior se fueron evaporando, dejando un espacio en el cual el agua combinada con el sulfato de calcio daría nacimiento a la cristalización y a la formación de estos cristales super-transparentes y de gran tamaño. A simple vista, parecen enormes bloques de hielo de hasta 2 metros de largo.

En la actualidad, su claridad y transparencia nos permiten contemplar en su interior gotas de agua que aún continúan atrapadas en estas estructuras diáfanas.

Vida misteriosa

Muchos son los factores y condiciones ambientales para la formación de una geoda de estas dimensiones. Para poder pensar que los acontecimientos en la naturaleza estén basados en el azar. Y que estas transformaciones de diferentes compuestos dentro de cavidades geológicas se conviertan en brillantes y bellas geodas sean producto de la casualidad. ¿Por qué no pensar en otras posibilidades, quizás más reales? ¿Por qué no pensar que su gran hacedor, que es la Naturaleza, con sus Leyes, y posibles inteligencias sean los encargados de hacer realidad todo este proceso? ¿Y de que este “mundo mineral” evolucione? ¿Podrían ser causas de esta naturaleza inteligente, o de esta inteligencia en la naturaleza?

Esta visita, más que respuestas, ha suscitado muchas preguntas en todas aquellas personas que presenciamos la maravillosa visión de la Geoda en su plenitud. Parece ser que todavía no hemos llegado a descubrir los Misterios de la Vida y las Esencias de lo que nos rodea. Los seres humanos deberíamos buscar en nuestro interior y, quizás así, poder algún día, llegar a descubrir el Espíritu íntimo de la Naturaleza.

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