
En abril se celebró en el Espacio Luzarra, sede de nueva acrópolis Bilbao, una charla-coloquio dirigida por el profesor Francisco Sánchez. El tema fue: Defensa de Nietzsche, más que un Rebelde.
A lo largo de esta charla se ha tratado de conocer y comprender lo que pretendía realmente Nietzsche con su actitud crítica a la moral de la época, su trayectoria vital e intelectual, analizando los distintos momentos de su pensamiento y las múltiples facetas de su naturaleza.
Se desarrollaron conceptos clave de la obra como:
- la voluntad de superación.
- la afirmación de la vida.
- responsabilidad individual frente a la propia construcción de valores.
El ponente basó su análisis en los libros “Shopenhauer como educador” y algunas obras de los filólogos Giorgi Colli y Mazzino Montinari, filólogos italianos que revolucionaron los estudios nietzscheanos después del trabajo de estudio e investigacion con el que limpiaron toda la obra de las manipulaciones que la hermana habia hecho. (en ella.)
La charla comenzó recorriendo la trayectoria vital e intelectual de Friedrich Nietzsche que nació en 1844 en la antigua Prusia y muere en 1900 en la antigua Sajonia. En esta época nace también el movimiento marxista y comienza el espiritismo…
Vivió momentos en su infancia que le marcaron profundamente. Uno de ellos fue un sueño premonitorio, que de hecho vino a suceder un día después, la muerte prematura de su hermano. Vivió también la muerte temprana de su padre y tuvo una convivencia difícil con su madre y su hermana, dos mujeres muy puritanas. Todo esto le influyó en cómo veía el mundo y la sociedad en que nació.
Era un gran intelectual y un enamorado de la cultura clásica griega. A los veinticinco años le concedieron una catedra de filología en Basilea. Fue también un entusiasta de Schopenhauer y Wagner lo cual se puede notar en algunas etapas de su pensamiento. Desde su juventud hasta su solitaria madurez, en la que sufre una enfermedad limitante, su vida es un viaje interior, en un enfrentamiento consigo mismo y con los fantasmas de su tiempo.
El profesor expuso que su pensamiento se puede dividir en tres etapas principales:
Etapa Romántica o estética donde conoce a su maestro Schopenhauer y busca en la antigua Grecia una alternativa a la racionalidad moderna.
La segunda etapa es la positivista o ilustrada donde cuestiona la moral social, especialmente a la moral cristiana a la que calificó de “antinatural”, por ir en contra de los instintos vitales del ser humano. Su objetivo no era destruir los valores por puro nihilismo, sino desmarcar aquellos que perpetúan el “status quo” y niegan la vida. Su filosofía es una defensa de la verdadera moral de los fuertes, aquellos que no se dejan llevar por la corriente y tienen el coraje de asumir su propia existencia.
La tercera etapa es la etapa de madurez donde desarrolla sus conceptos más célebres centrándose en la voluntad de superación, la afirmación de la vida y la responsabilidad individual en la construcción de valores propios.
El coloquio concluyó con un animado turno de preguntas. En el evento se dejó claro que, más de un siglo después de su muerte, la voz de Nietzsche sigue interpelando a quienes no se atreven a cuestionar los cimientos de lo establecido y a buscar un sentido auténtico a la existencia.
