¿Por qué político es (casi) un insulto?

¿Por qué político es (casi) un insulto? Charla a cargo del profesor Antonio Burgos, director de la Nueva Acrópolis Almería. Continúa así el Ciclo provincial “Arriésgate por un mundo mejor”.

Las generalizaciones no son buenas, pero hoy la imagen del político deja que desear. El sistema no ayuda. Lo que hay hoy se gestó ayer. Sorprende ver las cosas que poco a poco se han ido considerando normales sin serlo. Es posible un mundo mejor, pero no es gratis ni lo van a regalar: requiere un esfuerzo de cada cual y un riesgo, medido y controlado. El conformismo vuelve aburrida la vida. Por tanto hay que salir de la comodidad, ver las cosas desde fuera.

¿Por qué político es (casi) un insulto? Un repaso de algunas características de la política actual. Demagogia: exaltar las pasiones de la gente, no decir la verdad. Corrupción: daño económico y moral; convencer que la corrupción es natural al ser humano y que todos harían lo mismo en su lugar. Sectarismo: yo tengo la verdad, no los demás, y cuando llegue al poder se va a hacer “esto”. Cada cual coge de la realidad lo que le interesa y lo considera la única realidad. Incompetencia: Nos han convencido de que para ser político no se necesita nada, ni estudios, ni experiencia.

¿Qué es la política? Siguiendo a Platón, su obra Politeia, más conocida como La República, obtenemos algunas pistas. Politeia era un arte y una ciencia, que capta aquel que capta la idea de Justicia. El político es el que se interesa por lo público, el que busca el bien común. El que no se interesa por lo público, sino sólo por sus asuntos, es el idiota.

Tres principios de la política. Finalidad: la sociedad tiene una finalidad material, pero el bienestar físico no es suficiente. El estado tiene una dimensión pedagógica. Debe pues ayudar a evolucionar a los seres humanos. Educar es educir, sacar del ser humano. Ética: Hay que ser bueno y demostrarlo antes, en la vida, para dedicarse a la política. Los problemas económicos y ecológicos no se resuelven sin resolver antes el problema ético. Competencia: Debería haber un lugar para formarse como político.

El político debe velar por el desarrollo de las caras de la pirámide para la gente. Arte, ciencia, religión, política, al servicio de todos. Hay riqueza para todos. Dignificar el trabajo. Que cada cual pueda elevarse siguiendo la propia vocación. Ese es un objetivo de la educación. La dignidad humana está por encima de todo ello, y es la que dignifica el trabajo. Se formarían individuos, ciudadanos. El cambio vendrá desde abajo, desde la transformación de cada cual. La suma de cambios se transformará en un movimiento. Tú puedes ser mejor, más fuerte, más sabio. El mundo no cambia cambiando las leyes, sino haciendo mejores a las personas.

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