¿Dónde están los héroes?

¿Dónde están los héroes? Fue la pregunta formulada por el profesor Jesús Márquez, director e instructor de la Escuela de Filosofía Nueva Acrópolis en Almería. Podría responderse que están en todo lugar y tiempo. En todos los ámbitos: relatos historias, mitos, cine, etc.

Hay una serie de elementos comunes: ética, valores, justicia. Son elementos universales, presentes en todas las culturas. Todos nos reconocemos en ellos. ¿Dónde están los héroes? ¿Qué entendemos por héroes?

Dónde están los héroes

Platón, en su Crátilo, hace referencia a la etimología ática arcaica para héroe. Los héroes son semidioses. Todos nacen del amor de un mortal y de un dios. Etimológicamente, de eros, amor. El héroe, por tanto, es una mezcla de dos naturalezas. El héroe empieza a percibir la parte divina del hombre. Eso lo diferencia del resto. Lo divino es Teos, lo inapresable, literalmente, a la carrera.

Ejemplo de héroe es San Jorge, acompañado de la Dama, el dragón… Caballero y caballo: su sombra es el dragón; si no surge la conciencia de ambos, no surge el dragón reptante, que no vuela. La meta es la Dama, lo divino. El héroe tiene que pasar por una serie de fases y aventuras. Y hay una serie de elementos que se repiten.

Dónde están los héroes

Proceso de identificación

El héroe tiene que pasar por un proceso de identificación para saber quién es, para llegar a una identidad. Se identifica con esa doble naturaleza humana y divina. Es necesario un Typós, molde o ideal sobre el que proyectarse. Alétheia, saber descubrir la verdad dentro de uno mismo. Elemento fuego o espejo que refleja la luz del Sol. El despertar del héroe, de la conciencia. La parte divina debe dirigir a la humana. Comprender que hay que iniciar un viaje, realizar una misión. Si hay un despertar hay una elección. Tiene que ver con la libertad. Y si se elige hay algo que compromete. El compromiso surge de la libertad. El miedo surge por no saber si hemos elegido bien. La elección es de cada uno, no hay seguridad absoluta.

Hay un encuentro con el Maestro, hace falta alguien que enseñe. El maestro interior aparece después, al descubrir el yo divino en el interior. El Maestro transmite su experiencia, pero no puede decidir por el discípulo. Hay que traspasar el umbral, una puerta de no retorno. Algo de nosotros queda atrás. A partir de aquí todo será de otra manera. Algo muere. Y llegan las primeras pruebas. Se conocen a los amigos y a los enemigos, y se encuentran las armas mágicas. Así, hasta llegar a la gran prueba, el gran enemigo: Perseo y la Medusa, Teseo y el Minotauro. Aquello que más nos cuesta.

¿Dónde están los héroes?

Y por último, el regreso, para cambiar el mundo. Se trata de regresar al día a día. ¿Dónde están los héroes? Aquí. Cada uno de nosotros puede cambiar el mundo. Despertar la condición heroica para la gran gesta, para la humanidad actual, para que entienda su unidad, que entienda que vive en la casa común que es la Tierra. Falta la transformación de cada ser humano en un héroe. Así nos veremos de otra manera y podremos cambiar el mundo. Después, quizá haya otro despertar…

 

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