Inteligencia estética: un factor de equilibrio

Inteligencia estética: un factor de equilibrio fue el título de la charla emitida en línea por el profesor Sebastián Pérez, director del Instituto de Artes Tristán en España.  Pretendiera unirse inteligencia y estética, lo racional y lo emocional, lo frio y lo caliente. Y más aún, tratar de encontrar un factor equilibrante, para reconstituirse, encontrar una estabilidad de todo.

Inteligencia

El profesor Howard Gardner, de la Universidad de Harvard, publicó en 1983 su teoría sobre las inteligencias múltiples. Existen diferentes matizaciones de la inteligencia en el momento de plasmarse: por tanto puede ser lingüística, espacial, intra o extra personal, musical, lógico matemática, etc. Inteligencia es algo racional, acúmulo de experiencia, corrección de errores para el futuro, agudeza mental, llegar a conclusiones.

Inteligencia estética: un factor de equilibrio

Inteligencia, para el artista, se identifica con inspiración, intuición. Percepción sin raciocinio, sin ideas. “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando” (Picasso). Estética está en relación con la expresión, del cuerpo, con tener sensibilidad o percepción. Búsqueda de la belleza en las cosas. Piero Ferrucci llama inteligencia estética a la capacidad de percibir la belleza.

¿Qué es la belleza?

Es una visión, derivada de diversas formas. ¿Podemos considerarla una apreciación subjetiva? La forma es la vasija, que debe ser lo más transparente posible. Y el contenido es el que produce el impacto, por tanto el que contiene la belleza.

El fotógrafo Ansel Adams, creador de la técnica o sistema de zonas, afirma que la técnica es un medio, para hacer justicia a la naturaleza retratada. Hacer justicia es hacer que la vasija sea absolutamente transparente.

Inteligencia estética: un factor de equilibrio

Leyes de la belleza

La belleza necesita tiempo, no se muestra a todos. Si se le dedica tiempo empiezan a percibirse cosas. Hace falta contacto con la belleza, sea música, o literatura, etc. Hace falta dejarse educar.

Pero todos tenemos problemas, prisa, y no se dedica tiempo a la belleza. Hay un exceso de superficialidad. El arte actual está alejado de la belleza, por ello no es arte. El arte pone en contacto con lo inefable. Avelina Lésper afirma que el arte actual es una actividad mercantil, comercial. Es un sistema económico.

Luis Racionero nos dice que se habla de arte más que nunca, hay más artistas que nunca, y nunca ha sido más feo el entorno. Javier Román dice que un arte, una sociedad, necesita un ideal. Las consecuencias son la vulgaridad y el escepticismo. La autoexpresión no es sinónimo de belleza.

Ideal, por ejemplo, puede ser la búsqueda de equilibrio, de armonía. No es evasión, sino aspiración.

¿Qué nos aporta la belleza?

Percepción de lo inefable. Nos reconstruye, nos vuelve a equilibrar. Eleva la conciencia. Nos humaniza. Crea una línea de tensión entre nuestro nivel y la altura. La esencia de la belleza es la armonía.

 

Un comentario en «Inteligencia estética: un factor de equilibrio»

  1. Clara y sintética, muy buena charla. Creo que no saber apreciar la belleza es una falta de inteligencia. Y creo que el contacto con la belleza nos hace más inteligentes y, posiblemente, más buenos.

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